INTRANET Euskara|Español|English|Français
FONATARI - euskal fonetikaren ataria

portal de fonética del euskara

:: Evolución ::

La evolución sufrida por los dialectos en los últimos siglos ha dado lugar en la actualidad a una distribución de las características lingüísticas que diverge, en términos generales, de la que se establece para la época antigua, según los testimonios existentes.

En la siguiente caracterización de los grupos dialectales bonapartianos, se utiliza el término variedad en su sentido dialectal, diferente al utilizado por Bonaparte como lugar representativo de la zona que ocupaba el subdialecto correspondiente.


grupo occidental

Los testimonios lingüísticos correspondientes a los siglos XVI, XV e incluso XIV demuestran que el dialecto vizcaíno se hallaba mucho más próximo al guipuzcoano y al resto de los dialectos que en la actualidad. Muchas de las características morfo-sintácticas actualmente propias del dialecto (pertenecientes a la declinación, al verbo auxiliar y a los mismos enlaces sintácticos) coincidían con las del resto. Y, a la inversa, rasgos específicos que se atribuyen en la actualidad a otros dialectos se documentan en épocas anteriores también en vizcaíno.

Todo ello, junto con otros testimonios, hace suponer la existencia de una variedad dialectal desaparecida, denominada meridional, que comprendería, además de Bizkaia, el territorio de Áraba, una parte meridional de Guipúzcoa, la zona occidental de Navarra y la parte de la Rioja de habla vasca durante la Edad Media.

Desde el comienzo de su cultivo escrito en el siglo XVI, el vizcaíno ha seguido produciendo obras literarias con más o menos regularidad, por lo que ha sido considerado dialecto literario.


grupo oriental

El dialecto suletino, situado en el extremo oriental del territorio de habla vasca, es, junto con el vizcaíno, un dialecto marginal. Ambos difieren en gran medida de los dialectos centrales, y presentan características propias de la situación geográfica que ocupan: influencias de las lenguas vecinas y sobre todo arcaísmos, compartidos en muchos casos. El suletino posee elementos propios y exclusivos, no compartidos por ningún otro dialecto, lo que le confiere un carácter marcadamente diferenciado. Sus divergencias, no obstante, radican sobre todo en evoluciones de carácter fonético.

La producción literaria de este dialecto no ha sido muy amplia; pese a ello, siempre ha tenido la consideración de dialecto literario.

El extinto subdialecto roncalés sufrió menos cambios que la variedad suletina. Las semejanzas entre ambos subdialectos, aunque notorias en algunos casos, quedaron reducidas en la medida en que el suletino evolucionó en mayor grado. Las afinidades del roncalés con el salacenco también eran notables, como ocurre entre hablas vecinas.

Estas dos variedades, roncalés y salacenco, junto con el aezcoano, conformaban un área pirenáica bastante uniforme desde el punto de vista dialectal, con características propias de las hablas de transición; de ahí que en la clasificación bonapartiana estén encuadrados en los dialectos septentrionales. No obstante, también poseen elementos semejantes a los dialectos alto navarros, especialmente el aezcoano, que reúne todas las características de habla fronteriza y, por tanto, clasificable también en el alto navarro meridional, del que es vecino. La situación del salacenco y del aezcoano es en la actualidad muy precaria. Los testimonios escritos de estas hablas, además de escasos, se reducen a los dos últimos siglos.


grupo central

El dialecto guipuzcoano presenta características propias bien definidas. Su afianzamiento como dialecto literario se produce gracias al impulso dado por el P. Larramendi a mediados del siglo XVIII. A partir de ese momento su producción, casi inexistente hasta entonces, empieza a ser abundante. Por este motivo, el dialecto alcanzó una situación más ventajosa, que le permitió ir ampliando su área de influencia a los territorios vecinos.

El dialecto alto navarro septentrional, que abarca una extensa zona navarra, se halla fragmentado en diversos subdialectos que comparten a su vez características con otros dialectos: en su extremo nor-occidental, con el guipuzcoano; más al sur, con el grupo occidental; en la zona norte, con el labortano; por último, la zona sureste queda muy próxima del alto navarro meridional. Pese a tener producción literaria propia, este dialecto no ha sido considerado variedad literaria.

El dialecto alto navarro meridional ha visto reducido en este último siglo su espacio lingüístico de forma drástica, y ha llegado a convertirse en una reliquia del pasado. Este dialecto, que ha convivido durante muchos siglos con el romance en situación claramente diglósica, se caracteriza por poseer numerosos arcaísmos y fuertes interferencias romances, sobre todo fónicas y léxicas. La variedad que se conserva actualmente, la oriental, ha sido la más próxima a las hablas de los dialectos vecinos. Tampoco este dialecto ha sido considerado literario, a pesar de que tiene importantes producciones escritas.

Por otra parte, los dialectos situados al norte de los Pirineos, el labortano, el bajo navarro occidental y el bajo navarro oriental, presentan características comunes, si bien las diferencias que los distinguen justifican su separación. Entre los tres dialectos existen amplias zonas intermedias, con variedades fronterizas, que hacen poco abrupta la transición entre ellos. El dialecto labortano, que posee amplia literatura escrita, correspondiente sobre todo a los siglos XVI y XVII, gozó de una situación social privilegiada, aunque no consiguió el impulso suficiente para convertirse en variedad normativa. Durante los dos últimos siglos los dos bajo navarros también han tenido una notable producción literaria.

 
SONIDOS DEL EUSKARA|BASE DOCUMENTAL|CORPUS ORALES
Deustuko Unibertsitatea Fonetika Laborategia Bizkaiko Foru Aldundia
:: © FONATARI ::